<?xml version="1.0"?>
<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://pabloluna.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>PabloLuna</title><description>Un espacio para compartir... &lt;br /&gt;Un espacio para debatir... con el coraz&#xF3;n latente y la cabeza fr&#xED;a... &lt;br /&gt;Un espacio para escribir....&lt;br /&gt;De todo un poco...</description><link>https://pabloluna.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>Hacer Teatro, MI INDEPENDENCIA ;)</title><link>https://pabloluna.blogia.com/2008/100301-hacer-teatro-mi-independencia-.php</link><guid isPermaLink="true">https://pabloluna.blogia.com/2008/100301-hacer-teatro-mi-independencia-.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: center;"><a href="http://proyectoindependencia.blogspot.com/">http://proyectoindependencia.blogspot.com/</a></p><div><strong><span style="font-size: 180%;"><span style="font-size: large;">Independencia<br /></span></span></strong>Obra teatral de Lee Blessing<br />Direcci&oacute;n: Pablo Luna</div><div>Traducci&oacute;n de Leonardo Torres Vilar</div><div>Duraci&oacute;n: 1 hora 40 minutos<br />Intermedio 10 minutos</div><div><span style="color: #000000;">_</span></div><div><strong><span style="font-size: 130%;"><span style="font-size: medium;">Obra Finalista del IX Festival del ICPNA</span></span></strong></div><div><strong><span style="font-size: 130%;"><span style="font-size: medium;">&iexcl;4 &uacute;nicas funciones!</span></span></strong></div><div><strong>3ra Semana de Octubre del 2008</strong></div><div><strong>Jueves 23 / Viernes 24 / S&aacute;bado 25 / Domingo 26</strong></div><div><strong>7:30 (Hora Exacta)</strong></div><div>Auditorio ICPNA Miraflores</div><div>Av. Angamos Oeste 120</div><div>Capacidad Limitada</div><div><strong>Entradas en Boleter&iacute;a (Desde el 1&ordm; de Octubre)</strong></div><div><strong>S/. 20 General y S/. 10 Estudiantes y Adulto mayor</strong></div><div><span style="color: #000000;">_</span></div><div><span style="color: #ffffff;"></span></div><div><span style="color: #ffffff;"><a href="http://www.elcomercio.com.pe/ediciononline/HTML/2008-07-17/cuatro-obras-participaran-ix-festival-teatro-icpna.html"><span style="color: #99aadd;">http://www.elcomercio.com.pe/ediciononline/HTML/2008-07-17/cuatro-obras-participaran-ix-festival-teatro-icpna.html</span></a></span></div><p style="text-align: center;">Visitame en : <a href="http://proyectoindependencia.blogspot.com/">http://proyectoindependencia.blogspot.com/</a></p>]]></description><pubDate>Fri, 03 Oct 2008 06:16:00 +0000</pubDate></item><item><title>&#xA1;&#xA1;&#xA1;Superamos las cincuenta mil visitas!!!</title><link>https://pabloluna.blogia.com/2008/042401-superamos-las-cincuenta-mil-visitas-.php</link><guid isPermaLink="true">https://pabloluna.blogia.com/2008/042401-superamos-las-cincuenta-mil-visitas-.php</guid><description><![CDATA[<p>Hoy tenemos que celebrar.</p><p>No solamente porque estamos en la semana del idioma, con muchos eventos por Cervantes y por el maravilloso mundo de las letras, sino tambi&eacute;n porque cada vez m&aacute;s -<em>siento, es mi percepci&oacute;n</em>- la gente est&aacute; leyendo! La producci&oacute;n literaria aumenta d&iacute;a a d&iacute;a, y yo soy feliz con que la gente lea. Un pueblo que lee, me parece, avanza m&aacute;s r&aacute;pido. Y en todo este contexto <strong>"macro-literario":</strong> de muchas editoriales, de muchos grandes autores, de ventas astron&oacute;micas incluso, de costos elevados tambi&eacute;n (Mi eterna objeci&oacute;n al sistema). Tambi&eacute;n hay un mundo <strong>"micro-literario":</strong> autores no conocidos que creen en s&iacute; mismos, revistas virtuales y reales interesantes, blogs por todas partes, y entre ellos mi peque&ntilde;o y sencillo, -pero nutritivo- blog ;) que me ha demostrado que tambi&eacute;n algo ha hecho con respecto al tema de la lectura "virtual", en este caso. Porque como ver&aacute;n mi blog es como Libertad, aquella peque&ntilde;a amiga de Mafalda, <strong>"Simple". </strong></p><p>Y es quiz&aacute; esa simpleza la que ha hecho que justo en estos d&iacute;as -<em>enigm&aacute;tica coincidencia, (por las fechas que se celebran digo)</em>- <span style="text-decoration: underline;">hayamos superado las cincuenta mil visitas en este blog!!!</span> (Al momento de publicar este art&iacute;culo, el contador dice: "<strong>N&uacute;mero total de p&aacute;ginas vistas hasta el momento</strong> -desde agosto del 2005- <strong>50.712"</strong>). Eso para mi representa mucho, porque al menos, ha existido un grupo de gente, amigos lectores, que ha seguido la evoluci&oacute;n de este creativo (seg&uacute;n yo, en escencia) blog <strong>"De todo un poco"</strong>. Y tambi&eacute;n porque es un peque&ntilde;o orgullo personal. Lo debo admitir. Porque parafraseando a Agneta, y salvando las distancias, puedo decir <strong>"Thank you for the Writing for giving it to me". </strong></p><p>Y es que aqu&iacute; debo reconocer, aunque parezca inveros&iacute;mil, que a mi me pas&oacute; lo de <strong>Zez&eacute;</strong>, el protagonista del libro donde comenz&oacute; toda mi pasi&oacute;n por la Literatura, <strong>"Mi planta de Naranja Lima"</strong>, -podr&iacute;a recitar algunos cap&iacute;tulos de memoria creo, sobre todo el final-, porque al igual que &eacute;l, que Zez&eacute;, quien escribe ya a los cuatro a&ntilde;os -<em>uno menos todav&iacute;a que &eacute;l</em>- aprend&iacute; a leer solo. No s&eacute; como, pero se dio. (Creo que fue tambi&eacute;n por la influencia de los abuelos, y de cuando fui al barco por primera vez con la abuela -que hasta ahora a sus 92 a&ntilde;os sigue leyendo fielmente un par de horas diarias-, para mayor informaci&oacute;n <em><strong>v&eacute;ase el art&iacute;culo</strong> <strong>"</strong></em><strong>El sabor de la Justicia" Publicado el 21/11/2005).</strong>&nbsp;</p><p>Y entonces, mis padres ni cortos ni perezosos, -al igual que con Zez&eacute; pero con una onda distinta de libertad y creatividad-, me pusieron en las cuatro paredes de la escuela a esa edad, por esos once a&ntilde;os muy bonitos y divertidos. Donde lo m&aacute;s importante creo que ha sido, a parte de las amistades, recuerdos y profesores, simplemente aprender a escribir y a calcular y a leer como debe ser. Porque mucho radica en <strong><span style="text-decoration: underline;">saber leer</span></strong>. El resto, no s&eacute; para qu&eacute;. Pero no se me malinterprete, las otras materias son muy hermosas, en todas sobresal&iacute;, pero a estas alturas del partido me digo en el fondo &iquest;"Para qu&eacute;"?. Demasiada cultura general. O como me dijo mi profesor de matem&aacute;ticas hace poco que me lo encontr&eacute; en la calle y hablamos de su curso, que -aunque no lo crean- fue el que m&aacute;s me gust&oacute;, y en el que mucho sobresal&iacute;: <em>"Pablito, es realmente importante saber sumar 3/5 + 4/8?". </em>Y me fui pensando si realmente tiene mucho sentido pr&aacute;ctico saber sumar tres quintos m&aacute;s cuatro octavos... Alguien se anima a opinar?<p>Pero en fin. Lo importante es que, volviendo al tiempo presente, este espacio, es un espacio para la palabra escrita en todas sus formas y variantes, para compartir, y para opinar sobre lo que querramos, para tener ideas diferentes, como lo que tuve con los veganos por ejemplo. (para que disfruten una pol&eacute;mica brava <strong><em>v&eacute;ase el art&iacute;culo "</em>El Perro y la M (Fuego contra fuego)" </strong>Publicado el 07/07/2006). Menudo rollo aquel.</p><p>Una de las batallas personales que sin querer he librado es hacer que algunas personas lean -<em>que no solo mis alumnos, </em>porque a ellos en el peor de los casos se les puede obligar usando los "did&aacute;cticos" m&eacute;todos que sugiere el Ministerio de Educaci&oacute;n (Cosa que no hago, -la rebeld&iacute;a siempre me persigue, -ellos, mis alumnos, dicen estimarme como profe, como ser&aacute;, mejor que ellos mismos opinen, los invito a hacerlo)-, sino que tambi&eacute;n he logrado (en peque&ntilde;os c&iacute;rculos y en peque&ntilde;as escalas), que familiares, amigos, terceros tengan este gusto por la lectura o lo descubran. Esa es una de las funciones indirectas de este blog, que sin darme cuenta se ha dado.</p></p><p>He hecho en estos dos a&ntilde;os veladas, lecturas con amigos, compartimos escritos, y muchas cosas m&aacute;s. Pero eso es dir&iacute;amos hasta "f&aacute;cil" con gente conocida y que sabes le gusta leer. Pero &iquest;qu&eacute; de aquellos que no? Que no les gusta simplemente. &iexcl;C&oacute;mo hacer que encuentren el atractivo de este bello arte! Este blog, modestia a parte, y salvando las distancias con muchas plumas realmente finas, algo de ello ha logrado, porque me lo dicen en el correo, y porque adem&aacute;s participan y responden a los art&iacute;culos. Pero tambi&eacute;n pesando en eso entre otras cosas y por mis grandes amores y pasiones, el a&ntilde;o pasado, luego de terminar el primer tomo de las Mil y una noches, hice el proyecto que lleva su nombre. (<strong><em>V&eacute;ase art&iacute;culo "27 en el 2007", </em>aqu&iacute; abajito nom&aacute;s :) </strong>O visita el espacio <strong>http://cuentacuentoslasmilyunanoches.blogspot.com/</strong>). Una experiencia muy motivadora, placentera y enriquecedora.</p><p><p>S&eacute; que en dos a&ntilde;os (para algunos), no es mucho el hecho de tener cincuenta mil visitas en un blog. Pero nuevamente se aplica aquel dicho que mi padre dec&iacute;a <em>"Todo depende con el cristal con el que se mira". </em>Porque si lo vemos desde el punto de vista en el cual pocos leen, y -donde yo tambi&eacute;n no he estado escribiendo como debiera, poca regularidad (<em>S&iacute;, meas culpas escribidoras</em>)- es todo un logro a celebrar este n&uacute;mero de visitas.</p><p>Pero tambi&eacute;n tengo que dejar dicho algo muy importante y valioso: todo esto no hubiera sido posible sin "las pataditas en el culo" de grandes personas.</p><p>El primero de ellos, <strong>Nacho Fern&aacute;ndez</strong>, director de la revista virtual <strong><span style="text-decoration: underline;">http://www.literaturas.com</span>,</strong> C&oacute;mo olvidar el taller que llevamos, su &laquo;<em>&iexcl;vamos, hazlo hombre!&raquo;</em> con su a"z"ento peculiar. Y sus palabras de &aacute;nimo en los momentos iniciales. Gracias Nacho! ;)</p></p><p><p>Tambi&eacute;n mi profundo agradecimiento a mi gran amiga <strong>Montse Prats</strong>, (autora de "Meu Tren"), aquella gran catalana, quien con harta energ&iacute;a y fe me ha apoyado incansable y desinteresadamente; y que es el "esp&iacute;ritu" que hay detr&aacute;s de muchos de mis art&iacute;culos. Ella es una pieza clave en toda esta empresa personal de la escritura. Sin ella, y sus "pataditas en el culo", muy poco hubi&eacute;ramos podido alcanzar. Gracias Montse. ;)</p></p><p>Tambi&eacute;n estoy agradecido a <strong>Angela Vallvey</strong>, <span style="text-decoration: underline;">http://www.<strong>angelavallvey</strong>.com/, </span>admirable escritora espa&ntilde;ola que me motiv&oacute; para seguir escribiendo <em><strong>"tu blog es una ventana abierta a una Lima viva, que sorprende porque despierta curiosidad".</strong> </em>El enriquecedor, nutritivo y din&aacute;mico taller que llevamos y sus palabras de est&iacute;mulo as&iacute; como su ejemplo personal, fueron otro motor para seguir en esto. Gracias Angela. ;)</p><p><p>Tampoco puedo dejar de&nbsp;mencionar a <strong>Celeste Viale</strong>, directora del Centro de Formaci&oacute;n del Teatro de la PUCP, y dramaturga peruana, creadora entre otras obras, de la &laquo;saga teatral&raquo; "El zorrito audaz". Ella fue otra de las personas que con sus consejos, sus correos llenos de entusiasmo, fuerza, y mucha direcci&oacute;n motivaron tambi&eacute;n el escribir, cuando yo era un jovencito -<em>ir&oacute;nicamente algo &laquo;t&iacute;mido&raquo; de entrar a este maravilloso mundo</em>- (porque aqu&iacute; revelar&eacute; un secreto, antes yo estaba en otro mundo, -no, no, no es el mundo bohemio, ese no-, estaba en el mundo de la empresa neoliberal, de la globalizaci&oacute;n, del alcanzar objetivos empresariales ayudando a liderar como un capataz moderno a mi jefe que para lo &uacute;nico que viv&iacute;a era ser esclavo de un sistema que a mi no me satisfac&iacute;a). Pero la empresa y la dependecia, fue una etapa en mi alborotado vivir.</p><p>Y bueno, luego de esta peque&ntilde;a rese&ntilde;a-exposici&oacute;n y gran alegr&iacute;a por superar las cincuenta mil visitas, sigo invitando a todos mis amigos, a todos los cibern&aacute;utas, a encontrar un espacio, <em>este espacio</em>, diferente, alternativo, y como Libertad, <strong>"Simple", </strong>donde todos podemos opinar.</p><p>Un saludo a todos y de hecho <strong>&iexcl;&iexcl;&iexcl;Salud!!!</strong><p>Espero sus comentarios!</p><p>Pablo</p><p>&nbsp;</p></p></p>]]></description><pubDate>Thu, 24 Apr 2008 05:04:00 +0000</pubDate></item><item><title>27 en el 2007</title><link>https://pabloluna.blogia.com/2007/122701-27-en-el-2007.php</link><guid isPermaLink="true">https://pabloluna.blogia.com/2007/122701-27-en-el-2007.php</guid><description><![CDATA[<p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif;">Esta es la primera vez que escribo un art&iacute;culo con el t&iacute;tulo ya en mente. Y es que en esta ocasi&oacute;n fue casi una revelaci&oacute;n. </span></p><p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif;">Por lo general yo tengo una man&iacute;a inversa al escribir. Es que medio mundo de mis amigos apasionados por este arte de la escritura, me comentan que ellos primero ponen el t&iacute;tulo y que luego comienzan a darle duro a la pluma o el teclado. En mi caso es todo lo contrario, yo primero escribo, escribo, escribo -incluso en papel sanitario, sobre todo mis alborotados sue&ntilde;os, que van en la secci&oacute;n "Sol Negro" de este blog- y luego pienso en un t&iacute;tulo id&oacute;neo para lo que ha salido de mi. Bueno, esa es mi manera de escribir, de expulsar mis demonios, de satanizar mis &aacute;ngeles, o sin ser muy metaf&oacute;rico ni darme de artista-bohemio-so&ntilde;ador, sino esa es mi manera de simplemente hacer lo que me gusta, escribir. Y en este arte, como en muchos, se aplica eso de que cada cual sabe como mata sus pulgas. </span></p><p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif;">El punto es que efectivamente, el destino vuelve a confabular y aqu&iacute; me tienen luego de muuucho tiempo. Perd&oacute;n por la ausencia, pero la actividad en las tablas me ha tenido m&aacute;s que contento y realizado. La felicidad cuando llega, es como una fuente desbordante de alegr&iacute;a y emoci&oacute;n y que no la pare nadie ;) </span></p><p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif;">Hacen eco en mi mente las palabras del profesor Alonso Alegr&iacute;a, cuando una vez le escuch&eacute; decir: <strong><em>"Para hacer teatro hay que estar loco".</em></strong> Y efectivamente, &eacute;l sustentaba fehacientemente esa posici&oacute;n, que realmente tiene mucho de verdad. Es batallar contra molinos de viento, es lanzarte en una empresa donde la mayor&iacute;a no cree en ti, y los que s&iacute; creen lo hacen con una mirada noble y rom&aacute;ntica y d&aacute;ndote una palmada en el hombro como diciendo "&iexcl;ojal&aacute; tengas suerte!". Es creer en tus sue&ntilde;os y darte cuenta que tus bolsillos te hacen ver la tierra gris, antes que el cielo azul. Aunque aqu&iacute; en Lima, el cielo y la tierra parecen tener el mismo color, e incluso el aire, pero ese es otro cantar. Ustedes saben a que me refiero... En fin. </span></p><p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif;">Este a&ntilde;o 2007 que ya se va, me ha tra&iacute;do muchas grandes satisfacciones. Y entre ellas me trajo los famosos 27! Incre&iacute;ble pero cierto. </span></p><p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif;">Ten&iacute;a miedo, mucho miedo, lo reconozco. Como quien est&aacute; ante su primera vez. Como qui&eacute;n dar&aacute; a luz tal vez. &iexcl;Es que los hijos cuestan! Y es que estos miedos que tengo, estoy seguro me seguir&aacute;n eternamente. Porque si de algo estoy convencido es de mis incertezas, de mis miedos, de mis limitaciones. Lo que no impide -ojo- que pueda tener una honda certeza (soy muy acertivo como lo saben), una gran seguridad (eso es lo que proyecto) y llegar a ese "el cielo es l&iacute;mite" (que alg&uacute;n d&iacute;a se dar&aacute;) venciendo as&iacute; mis propios obst&aacute;culos. Esa es la idea. </span></p><p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif;">Este a&ntilde;o el proyecto que dirig&iacute; &laquo;Cuenta Cuentos Las Mil y Una Noches&raquo; </span><a href="http://cuentacuentoslasmilyunanoches.blogspot.com/"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif;">http://cuentacuentoslasmilyunanoches.blogspot.com/</span></a><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif;"> cumpli&oacute; 27 presentaciones. (El enlace es altamente recomendable, tiene v&iacute;deos, fotos, info, todo lo requerido al proyecto, y desde aqu&iacute; nuevamente mi gran agradecimiento a cada uno de los que hicieron posible todas las funciones). Y hemos hecho de todo un poco. Como lo dice mi gran compa&ntilde;era Ana Rosa "... <strong><em>Y as&iacute; continuamos hasta hace muy poco con nuestras presentaciones por cumplea&ntilde;os, graduaciones de nidos, navidad, hasta celebramos primeras comuniones y le contamos cuentos &aacute;rabes a familias jud&iacute;as, jajaja."</em></strong> Me gusta mucho eso de contarles a otros lo que no es de uno. Expandir y a la vez unir.</span></p><p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif;">Entonces, el d&iacute;a de hoy, siguiendo lo cabal&iacute;stico-extra&ntilde;amente-misteriosa-coincidente-y-anecd&oacute;tica que son los hechos en mi vida, he decidido publicar los 27 del 2007.</span></p><p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif;"></span></p><ul><li><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif;">2 funciones en el CC Espa&ntilde;a, las memorables y emblem&aacute;ticas</span></li><li><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif;">1 funci&oacute;n en Mochileros Bar, la versi&oacute;n a contar a los juergueros ;)</span></li><li><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif;">1 funci&oacute;n&nbsp;de cumplea&ntilde;os en Surco</span></li><li><strong><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif;">8 funciones&nbsp; </span></strong><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif;">(s&aacute;bados y domingos de julio)&nbsp; <strong>Temporada Mocha Gra&ntilde;a</strong></span></li><li><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif;">1 funci&oacute;n en la Comunidad Jud&iacute;a - Sinagoga 1870</span></li><li><strong><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif;">8 funciones&nbsp; </span></strong><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif;">(s&aacute;bados y domingos de setiembre)&nbsp; <strong>Temporada San Isidro</strong></span></li><li><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif;">1 funci&oacute;n en el colegio Franco Peruano para el Dia del ni&ntilde;o</span></li><li><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif;">1 funci&oacute;n en el Hotel NM Lima para la Primera Comunion</span></li><li><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif;">1 funci&oacute;n en el Megaevento del Colegio San Antonio ;)</span></li><li><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif;">1 funci&oacute;n para la Graduaci&oacute;n de los peque&ntilde;os del Kinder en Surco</span></li></ul><p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif;"></span></p><p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif;">No est&aacute; nada mal como proyecto inicial desde que me decid&iacute; a apostar por el teatro y el arte. La recompensa ha sido m&aacute;s que generosa, y ver tantas caras felices no se puede muchas veces describir. Es cierto eso que uno a veces se queda sin palabras eh? Me siento sanamente orgulloso, y muy feliz tambi&eacute;n de trabajar con gente tan buena, capaz y talentosa. Un aplauso a cada uno de ellos. Se lo merecen. </span></p><p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif;">El teatro demuestra que el trabajo en equipo es una de las cosas m&aacute;s bellas que el ser humano puede hacer y que los sue&ntilde;os s&iacute; pueden ser posibles, incluso en medio de tanta incerteza y poca fe de muchos. </span></p><p><p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif;">Pero ahora es momento de celebrar estos 27!</span></p><p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif;">Saludo por ellos... Y Gracias... totales!!! :)</span></p><p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif;">Con aprecio ;)</span></p><p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif;">Pablo </span></p></p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Thu, 27 Dec 2007 22:58:00 +0000</pubDate></item><item><title>Generando Impulsos...</title><link>https://pabloluna.blogia.com/2007/012201-generando-impulsos-.php</link><guid isPermaLink="true">https://pabloluna.blogia.com/2007/012201-generando-impulsos-.php</guid><description><![CDATA[<p>Escribir para m&iacute; es un placer. </p><p>No lo hago por responsabilidad, tampoco porque me lo exige determinado p&uacute;blico o alg&uacute;n medio, menos porque quiero demostrar algo ante el mundo, ni porque me paguen, simplemente lo hago por placer y porque se vuelve una necesidad en m&iacute;. Es como ir al cine o al teatro. Yo voy al cine a disfrutar una pel&iacute;cula. Al teatro por un gran amor que tengo a este arte, que es alucinante. Conclusi&oacute;n: voy por placer, escribo por placer. Eso es todo. S&iacute;, puedo parecer simple y hedonista, pero es la pura verdad. </p><p>Muchos tratan siempre de encontrar respuestas donde no las hay. Me incluyo. Eso me ha pasado, me pasa y seguro me pasar&aacute;. Somos humanos. Simples humanos, de <strong>carne </strong>(<em>carne sobre todo</em>) y hueso, unos <u>carn&iacute;voros</u>, otros <u>herv&iacute;boros</u> -<em>estos son los m&aacute;s complejos</em>-, y algunos <strong><u>omn&iacute;voros</u></strong>. (<em>L&eacute;ase el metamensaje, por favor y comp&aacute;rese son art&iacute;culos pasados. Echar vistazo m&aacute;s abajo a "El perro y la M"</em>).</p><p>Pero una de las cosas que puedo &laquo;autorescatar&raquo; de esta forma natural m&iacute;a al escribir, es el <strong>impulso </strong>que esto genera en el otro. </p><p>Es agradable recibir comentarios. Pero m&aacute;s agradable a&uacute;n, para m&iacute;, es <u>generar un impulso en un tercero</u>, y mejor a&uacute;n si no le conozco. Eso es valioso. Yo me siento contento con que la gente me lea, (<em>el contador de visitas de mi p&aacute;gina crece a ritmos distintos, pero avanza; en un a&ntilde;o y medio va por los treinta tres mil lectores, -para muchos ser&aacute; poco, para otros bastante, pero algo es algo dicen-</em>). Pero, lo m&aacute;s rescatable, es este <strong>generar impulsos</strong>. Me explico.</p><p>Que a uno lo lean, (<em>soporten, aguanten, se enriquezcan, o despotriquen -usen el t&eacute;rmino que quieran-</em>) eso ya es bastante. Pero lo que es mucho m&aacute;s valioso para m&iacute;, es que a uno le respondan. Eso es un &laquo;plus&raquo; adicional que mucho dice de quien escribe. Porque <em>se est&aacute; dando la comunicaci&oacute;n, se est&aacute; generando una respuesta en el otro</em>, <em><u>y se est&aacute; tocando alguna fibra que hace que un salga un impulso.</u></em> (<em>Porque por lo general la gente no tiende a responder demasiado).</em></p><p>Entonces, bajo esa lupa, yo no s&eacute; &laquo;<strong><em>si la hago&raquo;</em></strong>, &laquo;<strong><em>si no la hago&raquo;</em></strong>, como dice alguien por ah&iacute;, o &laquo;<strong><em>si soy maduro</em></strong>, <em><strong>o inmaduro&raquo;</strong> como alguien que parece me conoce demasiado lo comenta tambi&eacute;n</em>. Tampoco la idea es darle demasiado importancia a lo poco importante. Porque &laquo;veganadeces&raquo; a parte, siempre hay que seguir. Solo que ahora soy yo quien siente el impulso. </p><p>Lo que s&eacute; es que soy feliz. Solo eso. Y m&aacute;s feliz que mi art&iacute;culo "<strong><u>El perro y la M</u></strong>" siga causando la sensaci&oacute;n que causa, &iexcl;&iexcl;&iexcl;<strong><em>hasta ahora</em></strong>!!! (<em>Que me hacen sentir importante eh?</em>). Entonces, ese art&iacute;culo creo que merece alg&uacute;n premiecillo por ah&iacute;. (<em>Seguro alguien me har&aacute; llegar alg&uacute;n presente</em>). Es que donde saca tanta roncha entre algunas comunidades, asociaciones -<em>herv&iacute;boras sobre todo</em>- individuos en solitario, de a pie, que, <em>seg&uacute;n mi punto de vista</em>, <u>no saben leer</u>, <strong>algo </strong>debe tener dicho texto. Creo que los herv&iacute;boros, y algunos omn&iacute;voros, saben descifrar los c&oacute;digos escritos, las palabras que cuando se juntan las letras de un abecedario forman, pero de lectura, o mejor dicho de <strong><em>comprensi&oacute;n </em></strong>de lectura, como que algunos me dan entender que a veces falta. O quiz&aacute; es todo lo contrario, yo no s&eacute; escribir. Esto es lo m&aacute;s probable. Snif, snif. </p><p>Si es lo segundo, pues tengo entonces una gran e inmensa fe en mi mismo. Eso tambi&eacute;n es rescatable. Porque las <strong>entrel&iacute;neas </strong>creo que algo dicen.&nbsp;Siempre hay que&nbsp;ver m&aacute;s all&aacute;. Leer con calma, no a la volada -<em>como estos tiempos cibern&eacute;ticos nos lo quieren exigir</em>-, no dejarse guiar por comentarios de terceros, y sobre todo, <strong><em>sobre todo ser feliz</em></strong>. Ser feliz dando lo que uno pueda dar. (<em>Si algo puede dar</em>). Lo mejor de s&iacute; sobre todo. Y como dec&iacute;amos, -<em>hay que ser redundante en esto</em>-, &laquo;No hay que darle importancia a lo no importante&raquo;. (No lo he hecho en buen tiempo, hoy tengo ganas de hacerlo. <em>Me han generado un impulso</em>).</p><p>Pero bueno cada cual es libre de opinar lo que quiera, para eso he creado este blog, y ha funcionado. Ha sido un &eacute;xito escribir, que me lean y sobre todo que haya "generado impulsos". Agradezco a todos, -herv&iacute;boros inclu&iacute;dos, <em>son los m&aacute;s preciosos del planeta</em>. ;) -. Pero fiel a mi sentir, seguir&eacute; para bien o para mal (<em>mala comprensi&oacute;n de otros</em>), escribiendo cada vez m&aacute;s. </p><p>Viene a mi mente, no s&eacute; porque extra&ntilde;a -<em>o clar&iacute;sima</em>- asociaci&oacute;n, aquella c&eacute;lebre frase, (<em>y no se me ofendan porfa, que va con todo el cari&ntilde;o del mundo, -l&eacute;ase, l&eacute;ase con afecto y con muchas entre l&iacute;neas y con <strong>verdad </strong>sobre todo-</em>), esa frase que la aprend&iacute; de esta admirable mujer, Angela Vallvey, quien la sacaba de una pel&iacute;cula de Clint Eastwood "<strong>las opiniones son como los culos, todos tenemos uno</strong>". </p><p>Un abrazo, </p><p>Pablo </p>]]></description><pubDate>Mon, 22 Jan 2007 18:16:00 +0000</pubDate></item><item><title>&#xA1;Bienvenido 2007: Este es el maravilloso Per&#xFA;!</title><link>https://pabloluna.blogia.com/2007/010401-bienvenido-2007-este-es-el-maravilloso-peru-.php</link><guid isPermaLink="true">https://pabloluna.blogia.com/2007/010401-bienvenido-2007-este-es-el-maravilloso-peru-.php</guid><description><![CDATA[<p>Recibir el A&ntilde;o Nuevo esta vez, fue muy especial. Diferente. </p><p>Este ciclo que se inicia no pod&iacute;a ser m&aacute;s dual que el que me ha tocado vivir, por las dos partes que les contar&eacute;. La primera parte: la bella, alegre, m&aacute;gica y sensible; la segunda, que simplemente todos los d&iacute;as no se celebra lo primero. Es decir, en buen cristiano, <strong>poner los pies en la tierra. La realidad, tal cual. </strong></p><p>Pero vayamos por partes. </p><p>Lo pas&eacute; en la playa. En el sur de Lima. En el depa junto al mar de unos amigos. Un lugar muy bonito -el depa y la playa-, una cena muy agradable, comida francesa exquisita, un calor humano de primera, y mucha alegr&iacute;a toda la noche. Comenzamos muy temprano nuestra celebraci&oacute;n y recibimento, desde las seis de la tarde de la v&iacute;spera. </p><p>Cada a&ntilde;o suelo programar que el despertar del siguiente sea distinto, creativo; y esta vez, sin darme cuenta, nuevamente de modo hasta inconsciente, se repiti&oacute; la variaci&oacute;n. <em>&iexcl;Muy contento de que fuera as&iacute;! </em>El destino como siempre, me da sus palmas en el hombro y se pone a mi favor. ;)</p><p>En el transcurso de las horas, fueron llegando los que faltaban. Eramos un grupo peque&ntilde;o y especial, con una energ&iacute;a muy vital. Para salvar las identidades -que tanto me han pedido, <em>al menos una de las menores "Pablo, no vayas a decir mi nombre eh? Porfa..."</em>-. Ser&eacute; gen&eacute;rico. Los menores del grupo -<em>No, no, esta vez no era yo</em>-, eran dos ni&ntilde;os y dos ni&ntilde;as. Luego los mayorcitos, ah&iacute; s&iacute; que era el menor. Jeje. Tambi&eacute;n era super enigm&aacute;tico ese detalle en las cosas y situaciones que a veces puedo ver, el n&uacute;mero de personas reunidas. Siete. Como el a&ntilde;o a celebrar. Como el a&ntilde;o a recibir. Siete. Como mi propio d&iacute;a. Como mi vida tal vez, o lo que aspira. Siete que hac&iacute;amos como setenta. No s&eacute;. La pareja de esposos del depa (ella peruana, &eacute;l franc&eacute;s), otra pareja m&aacute;s (ella peruana, &eacute;l argentino), -<em>a las peruanas le gustan mucho los for&aacute;neos, parece, jeje</em>-, tambi&eacute;n estaba una bella comunicadora que anda entre Lima y Madrid, una psiconalista encantadora y nada m&aacute;s ni nada menos, que quien viste y calza, quien escribe. Nadie m&aacute;s. El grupo perfecto para pasarla bien. Charlar de todo un poco, cantar a d&uacute;o en la terraza bajo el cielo estrellado, bailar, danzar, comer -<em>&iexcl;no hay como este arte y este placer!</em>-, divertirse. Simplemente saber ser hedonista en el momento indicado. </p><p>Cuando dieron las doce, -es inevitable para m&iacute;-, <strong>&iexcl;a meterse al mar se ha dicho! </strong>Y como pez en el agua, -algo contradictorio seg&uacute;n algunos astr&oacute;logos-, (<em>deber&iacute;a quedarme solamente cerca a la fogata dicen</em>), ingres&eacute; a ese espacio m&iacute;stico y maravilloso que es este inmenso elemento. Solo aquel que entra con fuerza, ganas y mucha integraci&oacute;n al mar un fin de a&ntilde;o, a la medianoche puede entender a plenitud el placer incomparable que uno logra sentir. El acto simb&oacute;lico de las velas fue fabuloso, el morir y el renacer. Simbolog&iacute;a. Sin olvidar la rueda de la fortuna, la vida es as&iacute; una rueda llena de fortuna y ciclicidad. </p><p>No dorm&iacute; mucho aquel d&iacute;a. Solo un par de horas. De dos y media a cuatro y media. No dorm&iacute;a no s&eacute; porqu&eacute;: la m&aacute;gica fuerza que te da la tercera edad de la juventud, la vitalidad del momento o quiz&aacute; el querer prolongarlo, el estar en armon&iacute;a con el universo en una noche como esa, o simplemente que no ten&iacute;a sue&ntilde;o. Al avanzar los minutos pude ver el amanecer. Bello. Hermoso. Maravilloso. Como cualquier amanecer realmente, si&nbsp;es mirado con atenci&oacute;n y meditaci&oacute;n. <em>Aunque siempre con esa bruma lime&ntilde;a rondando que nunca desaparece, queriendo aguar las cosas</em>. Pero igual es imposible aguar lo bello. Hasta la bruma se hace bella.</p><p>El momento mientras la naturaleza despertaba, estaba sentado a solas en el balc&oacute;n, viendo las casas blancas del balneario, viendo toda la inmensidad del mar demostrando su fuerza majestuosa con las olas sucesivas que ven&iacute;an una tras de otra a distancias equidistantes y en grupos, con el cielo cambiando de colores, fue un momento &uacute;nico, precioso. Pero repetitivo como cada amanecer que no vemos ni admiramos. Entonces, no pude esperar m&aacute;s, y otra vez a introducirme en esa masa acu&aacute;tica. Otra vez dentro de un mundo que no es el m&iacute;o. Me acerqu&eacute; a la orilla, descalzo. Veo a mis alrededores, y la bruma est&aacute; desapareciendo lentamente para instalarse en un cielo gris que espero el sol logre vencer. Miro a todos lados: no hay ni un alma. Estoy solo ante la naturaleza. Yo y ella. Tu y ella. &iquest;Qu&eacute; hacer? &iquest;Qu&eacute; haces? Lo &uacute;nico que queda es desnudarte e ingresar. Nada m&aacute;s. Una lucha total, una fuerza imperante en ambos. Fogosidad dentro del mar. Una relaci&oacute;n. Fue tambi&eacute;n m&iacute;stico y org&iacute;astico. </p>En la tarde portarse como un buen playero, intentar colorear la piel, nutrirla con un poco de calcio, distraer la vista tambi&eacute;n, y al fin disfrutar de un sol abrazador (con "z", un sol que abraza) y de otro sol abrasador (logr&oacute; vencer esta vez la neblina lime&ntilde;a por fin). Pero como todo en la vida acaba, incluso el amor dicen, esto tiene que acabar y reci&eacute;n me doy cuenta que en mis enso&ntilde;aciones pensaba estar en una isla paradis&iacute;aca de Centroam&eacute;rica, o en Ibiza, recuerdo que estoy en el Sur de Lima Per&uacute;, en el Km 42.5, Pulpos. Como dice aquella canci&oacute;n de rock nacional "<em>El sol se marcha, la gente se quit&oacute;</em>". Entonces, me toca irme. <p>Y pongo los pies en la tierra. </p><p>No tengo carro. </p><p>La autopista estar&aacute; hecha un caos terrible por este d&iacute;a. Las combis asesinas al acecho, con sus tarifas sobrevaluadas. Tengo que hacer cruzar a una paisanita, que se aferra a mi abrazo por temor que la aplaste alguna combi de estas. Cruzamos. Me agradece con una sonrisa, o agradece al suelo porque no me mira. Se va. Veo el panorama de norte a sur, una carretera de solo dos fam&eacute;licos carriles, y a los costados pura tierra como queri&eacute;ndosela tragar. Un mont&oacute;n de gente queriendo entrar en lo que venga. A luchar por los asientos. Aqu&iacute; no hay reservas, aqu&iacute; no hay colas. Aqu&iacute; hay multitudes. Agresividad. Criollada. "<em>Quien adelanta gana". </em></p><p>Algunos los dejo ganar. Las combis est&aacute;n repletas y saturadas. Que vayan ellos, yo puedo esperar. Son las cinco y media de la tarde, hay luz a&uacute;n. Pero no. Pasa el tiempo, y la gente impaciente, como un solo hombre se lanzan ante la combi que viene. Como pira&ntilde;as para devorar los pocos mil&iacute;metros sobrantes en cualquier combi. Como dec&iacute;a una de esas cadenas: "Si quieres sentir el aliento de otra persona en tu hombro, si quieres sentir su cuerpo como toca el tuyo, si quieres sentir toda la corporalidad rompiendo tu espacio &iacute;ntimo y natural, viaja en combi!" Ver&aacute;s que la experiencia puede ser, incluso, sexual sin serlo. </p>Hasta que por esos designios de la vida, el destino se manifiesta y aparece una combi. Vieja. Fea. Destartalada. Parece pirata adem&aacute;s. Debe serlo, porque est&aacute; vac&iacute;a y su color no es de las que est&aacute;n registradas a circular. Todos, corremos para alcanzarla. El cobrador con cara de pira&ntilde;aza brava, de reo reci&eacute;n salidito, ya nos ha anunciado con una voz de bajo, mortecino; amenazante e inexorable: <strong>"Cinco lucas hasta lima, chocherita". </strong>La multitud me gana, todos pueden pagar, todos quieren salir de ese desierto que es la carretera y llegar a Lima antes que oscurezca, suben apretujados, y creo que los asientos se van a acabar; pero alguna extra&ntilde;a habilidad que debo poseer hace que logre ingresar, y pueda coger uno de ellos. De los asientos. <p>Dentro de todo, para venir del Sur, un primero de enero, me siento privilegiado. Voy sentado como un rey. (Aunque sea en un asiento que parece para un par de ni&ntilde;os de cinco a&ntilde;os. Esta debe ser una combi hecha en Corea o esos pa&iacute;ses donde a todos los ven igualitos, chiquititos y jaladitos). Eso ya es todo un privilegio, venir sentado. Aunque a mi costado derecho junto a la ventana hay una paisanita que habla con su acento y que est&aacute; con sus paquetes atiborrada de plantas y bolsas. Miro a mi derecha, pasando el pasillo de pasajeros y hay otra mujer, su hermana. Gorda, salamera, risue&ntilde;a. No entra en el asiento, media nalga se le cae, intenta ubicarse bien y lo logra. Tambi&eacute;n con sus flores y paquetes. Me siento entonces entre tantas plantas, como un clavel entre dos rosas. </p>El carro arranca. Por fin. Vamos a ciento veinte en el primer carril derecho de la carretera. Aqu&iacute; todo est&aacute; permitido. Y no importa, todos llegaremos ante ella. Lima, la de todos. Avanza, y empieza a correr. Estamos en la carretera y sobretodo, -sobretodo- en el Per&uacute;. Aqu&iacute; nuestra m&aacute;xima es: <strong>"Todo es posible"</strong>. El cobrador ex presidiario, inmediatamente, empieza a cobrar los famosos cinco soles. Las hermanas reclaman, que ellas s&oacute;lo van hasta Atocongo, al menos una luca menos. El cobrador con la mirada las intimida. Ellas pagan no m&aacute;s. Y todos pagamos. Y todos muy muy apretujados, como los esp&aacute;rragos en un envase, vamos confiados con la tranquilidad que llegaremos a nuestro destino. <p>Pero en el camino, apenas a los diez minutos de soportar olores, humores, y profundas sensaciones, plop, ups, ches, una llanta delantera -como un globo hincado por una aguja- se desinfla. Tamare. Ajo. Erda. Las hermanas, se ponen nerviosas, quieren bajarse. Los gays que est&aacute;n exactamente en la fila trasera quieren armar chongo. La pareja detr&aacute;s nuestro con su bebe en brazos est&aacute;n fastidiados. Los que est&aacute;n en el pasillo, algunos aprovechan para bajar, los que se quedan pueden soltar por fin sus cuerpos. Muchos murmullos de todos. Murmullos al aire -nunca al ex presidiario-, cuchicheos que algunos lanzan. "<em>Que deber&iacute;an prever esto</em>", "<em>Que no vamos a llegar</em>", "<em>Que mejor devu&eacute;lvanme mi plata". Y similares.</em> Pero nadie puede protestar mucho tampoco y bajarse indignado, porque no hay combis as&iacute; nom&aacute;s en la carretera, y vac&iacute;as sobretodo.</p><p>Entonces hay que cambiar la llanta. </p><p>El chofer se baja para &eacute;l mismo hacerlo. Un hombre con cara de provinciano, de un metro cincuenta. No dice nada. Muy pr&aacute;ctico y decidido sale para hacerlo. Obviamente, en plena carretera, donde todos quieren salir del sur y regresar, no tiene tiempo ni necesidad ni idea de poner se&ntilde;alizaciones para hacer entendible a otros conductores lo que pasa. Eso aqu&iacute; eso no existe. <em>&iquest;Para qu&eacute; es ese triangulito color rojo? No, no, ahorita mismo yo lo hago, m&aacute;s vamos a perder tiempo poniendo esas cojudeces</em>. Los autos van y vienen y ninguno se detiene. Corren veloces, como en una carrera contra el tiempo. La llanta delantera que se ha pinchado, est&aacute; en el lado izquierdo. El chofer va ah&iacute;, se agacha a cambiar la llanta y cuando lo logra, cuando ya ha terminado, en un instante imprevisto, <strong><em>&iexcl;zaz! &iexcl;mierda! &iexcl;chucha!</em></strong>, otro de esos locos del volante, -pero no de combi- que iba en el carril segundo, arrolla al joven provinciano, lo tumba, y con sus llantas pasa encima de su pierna derecha. </p><p>La gorda de la nalga sobresaliente es una nerviosa en potencia. Se pone a gritar con su voz aguda haci&eacute;ndonos a todos la situaci&oacute;n superdram&aacute;tica e insoportable. Chillando como una enferma. Se levanta en su propio asiento. Se vuelve a sentar. Se levanta, se sienta. Mira para todos lados. Saca su regordeta cara por la ventana. Se le atoran con los cabellos alborotados. <strong><em>"Dios m&iacute;o, Dios m&iacute;o que ha pasado. Lo han atropellado, lo han atropellado, el carro ese le ha chancado, a lo mejor le ha matado. No, no, no. Ay Dios. Ay&uacute;denlo. Ay&uacute;denlo".</em> </strong>Gritando como loca dan ganas de darle un par de bofetadas, porque todos estamos muy tensos. Una mujer le dice muy calma <em>"&iquest;Puede callarse por favor? A todos nos tiene nerviosos. C&aacute;llese". </em>No escucha. </p>Un par de pasajeros solidarios suben entre brazos al chofer que no puede caminar. Son torpes para traerlo. Le hacen espacio, pero todos quieren ver. Morbosos. Lo ponen exactamente delante m&iacute;o. La otra sigue con su voz de pla&ntilde;idera norte&ntilde;a y cada vez m&aacute;s aguda, como llorando a un muerto. <em>"<strong>Ay Jes&uacute;s, al menos est&aacute; vivo, hagan algo, ll&eacute;venlo al hospital, no se mueve, no haga nada</strong></em><em>"</em><strong><em>.</em> </strong>Estoy a punto de gritar a esa mujer. <em>&laquo;&iexcl;C&aacute;llate vieja de mierda!&raquo; </em>El accidentado no menciona ni una palabra. Uno de los gays, se acerca, "<em>soy m&eacute;dico, d&eacute;jame ver tu pierna,</em> le levanta el pantal&oacute;n y todos los mirones como un solo hombre zum estiran sus cuellos y torsos para ver,<em> s&oacute;lo no te muevas y tienes que estar en reposo absoluto. Eso es todo".</em> Como si con esas palabras el asunto se arreglara. Y yo ah&iacute; mirando todo idiotizado, sinti&eacute;ndome c&oacute;mplice con la masa que hace nada. <p>El conductor del carro que lo ha arrollado se ha detenido unos cincuenta metros adelante. Pero no por compasi&oacute;n ni cargo de conciencia. El carro est&aacute; ah&iacute;. Mal estacionado adem&aacute;s, en diagonal entre la tierra. No sale nadie. Seguro espera que vayan hacia &eacute;l, sino se las pica. El cobrador expresidiario, antes que eso suceda, va para exigirle cuentas. Pero regresa enfurecido. El hombre est&aacute; borracho y ha perdido la conciencia. Nadie ni nada en ese instante lo puede hacer volver a la realidad. </p>Entonces, un patrullero que por ah&iacute; pasaba. (Esto es muy importante enfatizar eh? Nadie lo llam&oacute;, <strong>nadie, -a todos nos consta-, sino que </strong><strong><em>un patrullero que por ah&iacute; pasaba</em></strong>), trat&oacute; de poner orden a la cosa. Al verle la cara al cobrador, lo trat&oacute; muy despectivamente. <em>&iquest;Permiso para la ruta? </em>Silencio. No hay porque son piratas. Luego unas palabras. <em>Es que jefe uno tiene que ganarse la vida, comprenda pe.</em> Contin&uacute;a la autoridad. <em>&iquest;Licencia de conducir? </em>Nuevo silencio. Esta vez absoluto. <em>Oiga, &iquest;usted no tiene brevete? &iquest;El accidentado, el chofer, su licencia de conducir? El hombre mudo. No dice nada. El cobrador responde por &eacute;l. </em><em>Jefe, no puede decir nada porque es mudo. Todos se sorprenden. </em><em>&iquest;Pero no tiene licencia? No jefe, tampoco tiene. Huy carajo, aqu&iacute; hay que arreglar la cosa. </em>Uno de los pasajeros, el m&eacute;dico, que estuvo presente en ese di&aacute;logo, ingres&oacute; a la combi y dijo "<em>Bajen todos, que se les dar&aacute; dos soles a cada uno</em>". Las hermanas indignadas. A la voz de soprano, le sali&oacute; una coloratura: <strong>"&iquest;Dos soles? &iexcl;Esto no puede ser!" </strong>Los gays gritaron en coro <strong>"Oh no!"</strong>. La pareja con el bebe, no sab&iacute;an que hacer, con dos soles cada uno nunca llegar&iacute;an a su destino. Todos, el resto, rodearon al expresidiario, confundi&eacute;ndolo, para exigir su dinero. Nunca faltan los vivos <em>a r&iacute;o revuelto ganancia de pescadores</em>. Alguien dec&iacute;a, <em>Cuiden sus cosas, sus bolsillos</em>. El polic&iacute;a amedrentaba al cobrador "<strong>Ya atiende a la gente no m&aacute;s, devu&eacute;lvele su plata y no te hagas el vivo, que luego tienes que v&eacute;rtelas conmigo</strong>" Y el pobre chofer con la pierna mal, sentadito como si con &eacute;l no pasara nada. Todo un estoico digno de imitar en la misma situaci&oacute;n. <p>Mir&eacute; la carretera, vac&iacute;a, peligrosa, y empec&eacute; a caminar rumbo al primer puente que encontrara. Atocongo. Un lugar peligroso. Mi ropa llamativa, mis zapatillas azules, mi mochila de marca bastante pesada eran muy atractivas para cualquier due&ntilde;o de lo ajeno. Avanc&eacute; con rapidez y comenz&oacute; a oscurecer. Y mientras se repet&iacute;a el ciclo inverso que miraba en la ma&ntilde;ana con mucha contemplaci&oacute;n y casi en &eacute;xtasis en el balc&oacute;n blanco -de losetas claras bellamente colocadas y con barandas de bamb&uacute; y puertas corredizas de vidrio- del depa de mis amigos, record&eacute; que ni loco pod&iacute;a darme un momento de enso&ntilde;aci&oacute;n. Camin&eacute; a prisa. Cinco minutos. Ning&uacute;n auto se deten&iacute;a. Botado en plena autopista. Por fin, llegu&eacute; al puente. Tom&eacute; un taxi, y record&eacute;. Estaba en el Per&uacute;. </p><p>&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Thu, 04 Jan 2007 04:37:00 +0000</pubDate></item><item><title>M&#xE1;s feliz que nunca... (&#xA1;En la tercera edad de la juventud!)</title><link>https://pabloluna.blogia.com/2006/080701-mas-feliz-que-nunca-en-la-tercera-edad-de-la-juventud-.php</link><guid isPermaLink="true">https://pabloluna.blogia.com/2006/080701-mas-feliz-que-nunca-en-la-tercera-edad-de-la-juventud-.php</guid><description><![CDATA[<p>hoy el tiempo y el destino me han hablado extra&ntilde;amente. me han hecho recordar mi adolescencia, han hecho que regrese a la mitad de mi vida. aquellas &eacute;pocas llenas de mucho idealismo -<em>que a&uacute;n conservo</em>-, de mucha pasi&oacute;n -<em>que tambi&eacute;n conservo</em>-, de mucha fe, de mucho creer -<em>que renacen poderosa y fuertemente cada d&iacute;a</em>-. </p><p>hoy sal&iacute; a encontrarme con terceros. <strong>como buenos peruanos</strong>, llegar&iacute;an tarde. y seguramente, yo, <strong>como mal peruano</strong>, llegar&iacute;a temprano. y as&iacute; fue, llegu&eacute; puntual, pero ellos no estaban. no obstante, estaba <strong><em>otro grupo</em></strong>que me esperaba, inmenso, m&aacute;gico e impresionante -<em>y olvidado tambi&eacute;n</em>- : una feria popular de libros. sin poder contra m&iacute; mismo me dej&eacute; llevar, y era imposible no seguir el coqueteo que me mostraba el primer libro con el que me top&eacute;, fue... s&iacute;, tengo que decirlo, que de lo poco que he le&iacute;do, (<em>porque el conocimiento es tan amplio e inmenso y tan misterioso e infinito</em>) de los grandes y n&oacute;beles incluso que he vivenciado, &eacute;ste para m&iacute;-, tiene una fuerza, un amor, un sentimiento muy personal y muy grande. </p><p>lleg&oacute; a mis manos por primera vez media vida m&iacute;a ya vivida. era un cr&iacute;o adolescente <strong>con mucha pasi&oacute;n por la vida misma</strong>. mi hermana mayor -<em>tiene sus ventajas ventajosas ser el menor</em>- me lo trajo, <em>"el protagonista se parece a ti, hasta por el nombre, y con las ideas que tienes en la cabeza, debes leerlo" </em>. en inicios de los noventa, ya la literatura rusa no ten&iacute;a mucho auge, -en lo que respecta a lectura (<em>y cada vez el auge es menor</em>)-, como s&iacute; la tuvo en los setenta y ochenta de mi ni&ntilde;ez. (de muestra est&aacute;n mis t&iacute;os lectores). no sab&iacute;a que &eacute;ste libro, <strong>editado m&aacute;s de cuatrocientas veces</strong>, y <strong>traducido a setenta idiomas </strong>(<em>y &eacute;stos son datos de 1970 eh?</em>, c&oacute;mo ser&aacute; ahora, no lo s&eacute;), se convertir&iacute;a sin darme cuenta en una obsesi&oacute;n para y con la cultura rusa. pero as&iacute; como lleg&oacute; a mis manos tuvo que irse, iba por la mitad de conocerle, y mientras mis lecturas se cruzaban con mis estudios persegu&iacute;a con pasi&oacute;n la vida de <strong>pavka korchaguin</strong>, pero un d&iacute;a desapareci&oacute; de mi estante de libros. ten&iacute;an que devolverlo, o mi hermano se lo llev&oacute;, nunca supe cual fue su destino, por m&aacute;s ruido que hice para saberlo. me qued&eacute; con el sabor de una historia inconclusa. lo busqu&eacute; por diversas librer&iacute;as y nadie lo ten&iacute;a, nunca m&aacute;s supe de &eacute;l. </p><p>pasaron cinco a&ntilde;os -<em>como dir&iacute;a lorca tambi&eacute;n</em>- y en la universidad conoc&iacute; al hijo de un socialista que hab&iacute;a viajado mucho, y le&iacute;do m&aacute;s. nos hicimos amigos, y un d&iacute;a en su biblioteca, lo v&iacute;, <em>o &eacute;l me miraba a m&iacute;</em>. eso era lo m&aacute;s probable. no s&eacute; si ser&iacute;an los tragos o los estragos, <em>aunque siempre me he jactado de mi buen beber y resistencia</em>. y ese d&iacute;a me lo traje a casa, -como a escondidas-, porque el padre de mi amigo era muy celoso con sus <em>hijos impresos</em>. retom&eacute; la lectura de la pluma de nikol&aacute;i, y lo recuerdo m&aacute;s porque por esas fechas conoc&iacute; a un pianista canadiense, llamado del mismo nombre. tiempos aquellos, donde mi sensibilidad era tan ingenua y tan fuerte a la vez. ten&iacute;a -como ahora- mucho, mucho por descubrir. pero el tiempo siempre parece ganarme, apremiarme, y esa vez no fue contemplativo, el padre de mi amigo se di&oacute; cuenta que uno de sus <em>hijos </em>faltaba y otra vez a tres cuartos de la historia y el desenlace final, tuve que devolverlo. a&uacute;n no sab&iacute;a mentir. </p><p>han pasado nueve o ya diez a&ntilde;os, (<em>ya con el tiempo pierdo las nociones</em>). m&aacute;s a&uacute;n recordando que cada siete nazco otra vez, como hoy. y hoy, mientras esperaba a los buenos peruanos, lo v&iacute; ah&iacute;, en esa feria, mir&aacute;ndome a los ojos, y dici&eacute;ndome, <strong><em>"ll&eacute;vame, esta vez soy para ti". </em></strong>era el mismo de siempre: editorial progreso, tapa dura, papel grueso, fondo crema con l&iacute;neas rojas resaltando un marco de una imagen a modo de &iacute;cono marcial con una estrella en la armadura. el mismo de siempre, y ahora a la tercera vez, ser&iacute;a m&iacute;o. <strong>"as&iacute; se templ&oacute; el acero..." </strong></p><p>lo tom&eacute; entre mis manos, edici&oacute;n original porsupuesto, seguro que a&ntilde;os que no lo abrir&iacute;an, y caer&iacute;a en esa feria de alg&uacute;n decepcionado o mercader de libros. no lo s&eacute;. tampoco s&eacute; porqu&eacute;, pero pens&eacute; que ser&iacute;a incluso el mismo libro que cay&oacute; en mis manos por vez primera cuando mi hermana me lo di&oacute;. lo abr&iacute;, y dentro ten&iacute;a una receta m&eacute;dica, el papel ya amarillento por el paso del tiempo o por su ausencia, con el nombre de una farmacia ya inexistente. luego, segu&iacute; hojeando y me tropec&eacute; con otro papel, m&aacute;s amarillento a&uacute;n, que dejaba su huella en las hojas blancas al sacarlo de su sitio, "comunicado del sindicato de trabajadores mineros de milpo", al ver eso, pens&eacute; "<em>es m&aacute;s probable, que justo este libro no sea el primero que lleg&oacute; a mis manos, sino el segundo</em>". sea de quien fuera, lo ten&iacute;a ah&iacute;, en mis manos. </p><p>en &eacute;pocas de la globalizaci&oacute;n hay que negociar. y lo negoci&eacute;, como vil mercanc&iacute;a, lo cambi&eacute; por otro papel impreso, de un valor irrisorio por su contenido. ahora, como aquel ni&ntilde;o egoist&oacute;n, de lazzy town que canta "<em>el techo y el cielo es m&iacute;o</em>", ahora s&iacute; que "<strong>as&iacute; se templ&oacute; el acero</strong>" es m&iacute;o, y va como regalo hacia m&iacute; mismo para este nuevo ciclo de la verdadera tercera edad, <strong><em>pero de la juventud</em></strong>. ya luego, en un breve futuro -aunque no soy de comentar libros (<em>en tal caso hacer una historia con ellos mismos</em>)-, cuando termine de leerlo -<em>espero que esta vez no pase nada, ni tenga que esperar lustros m&aacute;s, lustros menos</em>-, dar&eacute; mi comentario respectivo, por ahora a disfrutar de esta lectura apasionante, y que regresa a mi vida a decir algo, <em>entre tantas lecciones, de hecho, seguro a c&oacute;mo templar el acero </em>-a lo que agrego- <strong>con fuerza, belleza y felicidad</strong>. </p><p>un abrazo a todos, y feliz cumplea&ntilde;os!</p><p>pablo </p>]]></description><pubDate>Mon, 07 Aug 2006 00:55:00 +0000</pubDate></item><item><title>&#xAB;Esos ojos negros&#xBB;</title><link>https://pabloluna.blogia.com/2006/072901-esos-ojos-negros.php</link><guid isPermaLink="true">https://pabloluna.blogia.com/2006/072901-esos-ojos-negros.php</guid><description><![CDATA[<p>La m&uacute;sica tiene un sitial muy grande en mi alma. Llega a ser el lenguaje de los &aacute;ngeles, como tambi&eacute;n en otros casos el susurro de los demonios. (<em>Esto es m&iacute;o. No te lo piratees eh?, Jeje</em>). Los que me conocen saben de mi "libertinaje" para con este arte, <em>perreo inclu&iacute;do</em>. La m&uacute;sica es todo un universo que toca fibras dif&iacute;ciles de describir con palabras. <strong>Justamente</strong>, <em>por ser otro arte, <strong>las palabras faltan y/o sobran</strong></em>. </p><p>Recuerdo muchos temas musicales, y algunos marcan etapas en mi vida. Es lo com&uacute;n, a todos nos pasa. En la voz de Agnetha dir&iacute;amos <em>"Thank you for the music, for giving it to me". </em>Mas a&uacute;n cuando son obsequiados -<em>y al tener una sensibilidad particular para con ellos al recibirlos</em>- interna sobre todo, dif&iacute;cil de comentar. Sensaciones que se traducen en y por el contexto: de qui&eacute;n viene, el momento, el tema en s&iacute;, su letra (si es que lleva alguna), tienen un <strong>valor agregado </strong>al arte mismo de la m&uacute;sica. Incluso en el g&eacute;nero que sea (<em>otra vez perreo inclu&iacute;do</em>). Porque las emociones est&aacute;n y son en todos los seres humanos. Porque a todos nos toca vivir similares circunstancias -de fondo- en entornos muy diversos y antag&oacute;nicos. </p><p>Pero tambi&eacute;n este valor agregado -<strong><em>el momento m&aacute;gico, el calor de la amistad, una bonita cena, una alegre juerga, un posible romance, una noche especial, etc, etc, etc</em></strong>- puede ser altamente decepcionante, y hacer que hasta la m&aacute;s bella melod&iacute;a o balada pegajosa ya no tenga el sabor inicial con el que lleg&oacute;. Cosa que reconozco muy poco me ha pasado. Gracias a Dios, siempre los temas musicales han llegado en un contexto pr&aacute;cticamente <strong>m&aacute;gico y sorprendente</strong>. Es mi suerte. Por eso esta vez, por ser algo inusual en m&iacute;, esto que me ha pasado, por ser algo novedoso -<em>en mi vida </em>(hay que recalcar la aclaraci&oacute;n)-, lo comento. Quiz&aacute; para ti, quiz&aacute; para medio mundo es lo habitual. No lo s&eacute;. Las historias est&aacute;n por todas partes. </p><p>Todos los temas musicales que adoro tienen una historia muy particular. (<em>De paso tambi&eacute;n lo cuento, para alimentar el morbo de todos mis amigos "lectores vouyeristas" que les encanta <strong>nutrirse </strong>de lo que llenan sus ojos e imaginaci&oacute;n con mis palabras. Eso ellos mismos me lo han dicho. No se preocupen, yo soy uno de vosotros tambi&eacute;n. Solidarizaci&oacute;n total y pocas meas culpas, porque estamos en el mismo barco. Todos tenemos de todo</em>). He aqu&iacute; la historia:</p><strong><p align="center">Esos ojos negros </p></strong><p align="center">(Diego Vasallo)</p><p align="center">Esos ojos negros, esos ojos negros</p><p align="center">no los quiero ver llorar</p><p align="center">tan s&oacute;lo quiero escuchar, dime</p><p align="center">lo que quiero o&iacute;r, dime</p><p align="center">que vas a reir, dime</p><p align="center">dime ahora que duerme la ciudad.</p><p>Un tema que me cautiv&oacute; cuando lo o&iacute; por primera vez. (<em>Duncan Dhu, aquel personaje de Stevenson</em>). Con ese sabor de intimidad fraterna, de apoyo en el hombro o <em>&iquest;en el hombre? (no s&eacute; si se apoyaban en m&iacute; m&aacute;s bien), </em>y lo m&aacute;s importante de <strong>esperanza </strong>que uno muchas veces necesita. S&iacute;, mis ojos tal vez estaban llorando sin darse cuenta, y en esos instantes necesitaban de un o&iacute;do atento, de esos que ya no existen ni se ven. De esos que el ego&iacute;smo a&uacute;n no ha hecho mella alguna. Osea de esos que ya no hay.</p><p>Es entonces cuando en este transcurrir del d&iacute;a a d&iacute;a, con este comunicarme con medio mundo, aparece de la nada, sorprendente y misteriosamente David (L&eacute;ase por favor con un huachafo pero simp&aacute;tico acento pseudo greengo: <em>t&eacute;ivit</em>, algo asi, m&aacute;s o menos). Luego de unas cuantas conversas, me regal&oacute; este tema musical &laquo;Esos ojos negros&raquo;. Me sorprendi&oacute; de por s&iacute; el acto generoso de dar. <em>De &eacute;l</em>. Porque yo, como dice Blanche, a&uacute;n <strong>"creo en la bondad de los desconocidos". </strong>Pero. Pero. Pero &eacute;l no parec&iacute;a a primera vista -por sus actos-, alguien precisamente generoso, sino m&aacute;s bien devoto de la virgen del pu&ntilde;o, peque&ntilde;os detalles me lo dec&iacute;an. Prejuicios m&iacute;os probablemente. Tal vez. Tal vez. Y por muy trivial, banal, irrisorio y anodino, -para muchos- que pueda parecer el segundo siguiente comentario, en ese momento s&iacute; era importante: <em>dec&iacute;a ser del signo Leo</em>. Cosa que dudaba mucho por su manera de ser. Un leo siempre se distingue por otros detalles. No importa incluso que tenga esta forma tan delicada que colindaba con un exceso de amabilidad pareciendo el amaneramiento de Valdelomar, porque al final de cuentas, si era Leo, un le&oacute;n es siempre un le&oacute;n. Hasta en su diminutivo, un leoncito siempre es un leoncito. <em>Incluso en la tan alturada Suiza francesa. </em>Pero bueno, &eacute;l dec&iacute;a ser un le&oacute;n, yo lo dudaba, pero a modo de voz de conciencia, me repet&iacute;a ante m&iacute; mismo <strong><em>"Pablo, tu &laquo;olfato&raquo; es vulnerable, puede fallar", </em></strong>no hay que ser tan desconfiados. <em>A lo mejor s&iacute; es leo y no es taca&ntilde;o. </em></p><p>Luego, este extra&ntilde;o dizque le&oacute;n se mostr&oacute;: desgarbado, con los cabellos alborotados, y empeque&ntilde;ecido, con una sonrisa muy amable, pero escondiendo los m&aacute;s oscuros y fogosos deseos que no pod&iacute;a tapar tan de buenas a primeras. <em>Cuando fui a darle el encuentro en el hotel, y me di cuenta de lo ingenuo e inocente que un verdadero leoncillo, como Simba, puede ser. </em>Su sonrisa era otra, demasiado fraterna, tal vez quer&iacute;a ver "Esos ojos negros", pero yo no estaba llorando, y tampoco necesitaba un afecto que &eacute;l quer&iacute;a proponer. Porque me di cuenta que era nada m&aacute;s y nada menos, un perro. No s&eacute; si en el zodiaco tradicional habr&aacute; un perro, <strong><em>cabras s&iacute; que las hay</em></strong>, aunque en el chino el perro es recordado. Pero este t&iacute;o, era cualquier cosa menos un le&oacute;n, era un perro, o una cabra. Luego lo confirm&eacute;. </p><p>"<strong>Los perros</strong>" -cuando se usa este sujeto aplic&aacute;ndose a los humanos masculinos-, tienen una connotaci&oacute;n poco amable. Son <strong>los sucios, los obcenos, los lujuriosos </strong>incluso. Pues nuestro amigo <em>t&eacute;ivit, </em>lo era<em>. </em>En un breve segundo, al sentarse demasiado cerca a mi persona lo present&iacute;; al ver esa sonrisa de extra&ntilde;a complacencia achinando los ojos cada vez m&aacute;s, y demostrando sin poder ocultar el deseo latente en &eacute;l. Salt&eacute; como un resorte de aquel sof&aacute;, y le ped&iacute; usar el computador port&aacute;til. (Ese d&iacute;a no s&eacute; porque, pero estaba fastidiado. Hay d&iacute;as que a uno no le sale nada bien y uno est&aacute; un poco perturbado, y encima como para rematar la cosa, viene una versi&oacute;n burda y chabacana de "Una propuesta indecente". S&iacute;, como me lees, dej&oacute; un fajo de billetes en una mesita, antes de ir al ba&ntilde;o, -no era un mill&oacute;n de d&oacute;lares, pero algo hab&iacute;a- de verdes y jugosos billetes, ofrecidos como una generosa recompensa. A buen entendedor pocas palabras. (<em>Ah&iacute; s&iacute; parec&iacute;a ser generoso, o tal vez quer&iacute;a probar no s&eacute; qu&eacute; cosa</em>). </p><p>Vi su computador port&aacute;til, casi todo estaba en franc&eacute;s -porque hay que decir que <em>t&eacute;ivit </em>habla franc&eacute;s, alem&aacute;n, y cuchucientos idiomas m&aacute;s, un orgullo muy personal, m&aacute;s que su orgullo gay definitivamente (porque lo tiene y parece no reconocerlo, ni comprenderlo)-, pero no hay que ser muy ducho en idiomas, para poder navegar en la net sin problemas. <em>Salvo que sea chino o s&aacute;nscrito, ah&iacute; la cosa cambia</em>. Pero cuando iba a entrar a mi blog desde su ordenador, puse la "p" en la barra del navegador y <strong>&iexcl;Oh! </strong>aparecieron muchos enlaces con "p" que me llevaban a diversos &laquo;penis deseosus&raquo;, &laquo;penis gloriosus&raquo;, &laquo;penis ansiousus&raquo; -por ejemplo, por decir alguno-, muy grandes y gigantes, que parec&iacute;an en estas &eacute;pocas patri&oacute;ticas las astas de banderas o los recuerdos de antiguos obeliscos. Volte&eacute; la mirada y vi a <em>t&eacute;ivit, </em>luego mir&eacute; el billete, y me di cuenta que se hab&iacute;a dado un buen ba&ntilde;o. <em>&iexcl;Oh my God! </em>(Es que a <em>t&eacute;ivit </em>le encanta decir siempre algunas frases en ingl&eacute;s). Me levant&eacute; de la silla. Y fue ah&iacute; cuando lo vi, desnudo, solo. Mir&eacute; su cobard&iacute;a y falta de sinceridad. Eso brillaba en ese momento. Ya entend&iacute;a porque nunca quiso hablar de Freud. <strong>&iquest;Qu&eacute; costaba ser honesto? </strong></p><p>(Tiempo antes hubieron muchos momentos de tocar el tema del sexo, Mr. Freud y compa&ntilde;&iacute;a. Justamente porque me gusta poner las cosas claras cuando me iba dando cuenta que se iban poniendo medio "rosadas", siguiendo el sabio consejo de la sabia Minerva de barrio, <em>"M&aacute;s vale un momento colorado que cientos amarillos"</em>). Hubiera sido mejor, por parte suya, al menos no negar nada tan severa y enf&aacute;ticamente, para luego mostrarse todo un lobo disfrazado de cordero, mejor dicho un perro disfrazado de cordero, o una cabra disfrazada de cordero. Mejor hubiera sido simplemente callar, no negar. Nada m&aacute;s. Porque nuestro amigo <em>t&eacute;ivit, </em>hab&iacute;a jurado y rejurado por todos los santos habidos y por haber que el <strong>nunca</strong>, ni hab&iacute;a probado, ni probar&iacute;a, ni pensar&iacute;a siquiera la remota posibilidad -en este siglo de la bisexualidad- ni en sue&ntilde;os siquiera el tener un pensamiento de esa &iacute;ndole. </p><p>Con cuarenta a&ntilde;os al hombro, <em>t&eacute;ivit</em>, sufr&iacute;a. Eso era lo m&aacute;s terrible. Cuando &eacute;l dec&iacute;a -<em>como muchos s&iacute;miles</em>- que todo era paz, amor y felicidad en su vida. Todo ese patetismo me indign&oacute; notablemente. Y ni loco iba a fungir de psicoanalista. Me enfurec&iacute; como un le&oacute;n y ni corto ni perezoso sal&iacute; de la habitaci&oacute;n abruptamente, indignado -<em>&iexcl;ahora que lo pienso hubiera agarrado el fajo de billetes!</em>-. Era tarde. Muy tarde ya. Me detuve un instante, mirando como un idiota la luna redonda en el cielo y pensando en el drama de <em>t&eacute;ivit. </em>Pero muy molesto por sus intenciones. Entonces decid&iacute; regresar <em>para ver si pod&iacute;a coger a&uacute;n los billetes. Jejeje</em>. No, no, qu&eacute; va, iba a ir m&aacute;s que nada para cortar por lo sano. Para cerrar el c&iacute;rculo. Pero el lobby del hotel me dijeron: <strong>"Habitaci&oacute;n 306. t&eacute;ivit, el pastor protestante, acaba de salir". </strong><em>&iexcl;Mierda! </em>No estaba entonces tan lejos en mi analog&iacute;a mental lobo-perro-cabra-cordero. &iexcl;Pastor protestante! Me cay&oacute; como un baldazo de agua fr&iacute;a. Y luego el dependiente agreg&oacute;: <strong><em>"Si gusta, puede leer incluso algunas de sus publicaciones teol&oacute;gicas. Nos ha dicho que las repartamos".</em></strong> Al ver una de ellas, observ&eacute; que en la contra portada estaba el mes de su cumplea&ntilde;os, y efectivamente, mi intuici&oacute;n ten&iacute;a raz&oacute;n, no era leo, era cabra. </p><p>Sal&iacute; y el destino quiso que lo viera. Pero &eacute;l ni cuenta se di&oacute;. Estaba en otro mundo. Pude ver todo el panorama, como quien ve una pel&iacute;cula en el cine. (<em>Que no es lo mismo que ver TV</em>). Vi toda la escena, la pantalla gigante de la vida como dici&eacute;ndome o ense&ntilde;&aacute;ndome algo. Vi como caminaba desesperado, apurado, alunado. Sus pies iban veloces. Estaba ansioso, con ganas, deseoso, lujurioso. Hirviendo la sangre por ser pose&iacute;do. <em>O ya estaba pose&iacute;do por s&iacute; mismo</em>. Caminaba con apremio, como un adicto hacia su expendedor. Y cuando lleg&oacute;, ah&iacute;, en esa l&uacute;gubre esquina con muy poca iluminaci&oacute;n; un hombre grande, fornido, medio mulato, algo sucio, con los pantalones ajustados y un aire de dandy venido a menos, lo esperaba. Ambos se miraron con ardor, se reconocieron, caminaron y entraron al hotel. </p><p>Hoy acabo de escuchar este tema de Duncan Dhu. Y siempre la esperanza es alentadora. Felizmente, ya no lo asocio a <em>t&eacute;ivit</em>, a un susurro falso y encubierto por el querer usar a la gente, por el enga&ntilde;o, dec&iacute;a sentirse mi hermano mayor. (<em>Una cosa es que las cosas se den, otra que las premedites. -Aunque quiz&aacute; al final, es muy cierto eso que dec&iacute;a la cocinera de la vieja casa, "todos tiran agua para su molino"-. No soy juez, no puedo serlo, no soy quien, ni pretendo ello. Adem&aacute;s &laquo;El que est&eacute; libre, que tire la primera piedra... &raquo;. Pero al menos, si me lees, un poco de honestidad no hubiera estado mal, "&iquest;hermanito mayor?"</em>). A veces uno es demasiado ingenuo. A veces, todo esto hace que uno ya no quiera creer. Pero felizmente, ya no hay decepci&oacute;n. Ya lo gris desapareci&oacute;. Felizmente, mientras escucho la canci&oacute;n, la letra toma su verdadero cauce de esperanza y la nobleza impera sobre la indignaci&oacute;n. &iexcl;Lo hace, lo logra! Porque en estas noches de invierno, con ligeras lloviznas nocturnas y matutinas, mientras observo el cielo por la ventana de mi habitaci&oacute;n, creo que efectivamente <strong><em>los buenos tiempos volver&aacute;n, los buenos tiempos la lluvia los devolver&aacute;. </em></strong></p><p align="center">La lluvia cae sobre el suelo gris</p><p align="center">el tiempo pasa y no puedo reir</p><p align="center">la noche es larga, mi voz amarga</p><p align="center">hoy he visto despertar el sol</p><p align="center">y tus pupilas brillar&aacute;n</p><p align="center">pero espera, descuida, y ya ver&aacute;s,</p><p align="center">los buenos tiempos volver&aacute;n,</p><p align="center">pero espera, descuida, que ya</p><p align="center">vendr&aacute;n, la lluvia los devolver&aacute;.</p><p>Gracias a Duncan Dhu por este regalo. </p>]]></description><pubDate>Sat, 29 Jul 2006 18:24:00 +0000</pubDate></item><item><title>Tres palabras</title><link>https://pabloluna.blogia.com/2006/072801-tres-palabras.php</link><guid isPermaLink="true">https://pabloluna.blogia.com/2006/072801-tres-palabras.php</guid><description><![CDATA[<p>(JE ME SOUVIENS...)</p><p>Repet&iacute;a, con una pronunciaci&oacute;n asfixiante e increscendo, ante la pregunta de un tercero, o el llamado de su padre o de su madre, las &uacute;nicas tres palabras que recordaba, y que eran siempre las mismas. Sergei, Sergei, Sergei. Era su nombre. S&oacute;lo que el primer Sergei, para &eacute;l, s&iacute; representaba su nombre, los otros dos significaban algo m&aacute;s. Quiz&aacute; era un tengo sed, un tengo hambre, o un quiero salir a la calle como los dem&aacute;s, o tal vez una necesidad insatisfecha. Quiz&aacute; tambi&eacute;n era la manera de decir que quer&iacute;a salir de ese cuerpo alto y voluminoso que lo conten&iacute;a preso y maniatado como un ave en una jaula. Por ello, tambi&eacute;n corr&iacute;a por la quinta de la casa, de un lado a otro como un pato que quiere defecar. </p><p>Cuando lo vi por primera vez tuve miedo. Mi coraz&oacute;n palpit&oacute; con mayor rapidez y luego se detuvo por un instante que no s&eacute; cuanto dur&oacute;. Pero luego, la convivencia va menguando hasta los m&aacute;s hondos temores. Me empe&ntilde;ana en desentra&ntilde;ar el misterio de sus tres palabras, que atravesaban las paredes y ventanas perturbando la tranquilidad de las ma&ntilde;anas, las &uacute;nicas que pod&iacute;a pronunciar, desde que se cay&oacute; del cuarto piso y sobrevivi&oacute;. </p><p>Pero esa vez, cuando sal&iacute; a jugar con mi pistola de agua transparente, verde encendido; no me dej&oacute; siquiera preguntar, sino que apenas me vi&oacute;, vino impulsado con toda su inmensidad y yo me paralic&eacute;. Me quit&oacute; bruscamente mi juguete, lo tir&oacute; con fuerza al piso rojo reci&eacute;n encerado y con rabia lo pisote&oacute; parti&eacute;ndolo en pedazos. Luego ya calmado pero su pecho agitado, me dijo con los ojos abiertos como platos: Sergei, Sergei, Sergei. </p><p><em>Ejercicio en base al </em>(JE ME SOUVIENS...) </p><p><em>Me acuerdo de un vecino de la quinta donde viv&iacute;amos. Ten&iacute;a quince a&ntilde;os, pero una ca&iacute;da del cuarto piso lo hab&iacute;a dejado est&uacute;pido al punto de hablar como gimiendo. Un d&iacute;a lo moj&eacute; con una pistola de agua, cogi&oacute; la pistola y la tir&oacute; al piso. La rompi&oacute; y llor&eacute;. (Juan Manuel)</em></p><p>&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Fri, 28 Jul 2006 22:35:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
