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PabloLuna

Generando Impulsos...

Generando Impulsos...

Escribir para mí es un placer.

No lo hago por responsabilidad, tampoco porque me lo exige determinado público o algún medio, menos porque quiero demostrar algo ante el mundo, ni porque me paguen, simplemente lo hago por placer y porque se vuelve una necesidad en mí. Es como ir al cine o al teatro. Yo voy al cine a disfrutar una película. Al teatro por un gran amor que tengo a este arte, que es alucinante. Conclusión: voy por placer, escribo por placer. Eso es todo. Sí, puedo parecer simple y hedonista, pero es la pura verdad.

Muchos tratan siempre de encontrar respuestas donde no las hay. Me incluyo. Eso me ha pasado, me pasa y seguro me pasará. Somos humanos. Simples humanos, de carne (carne sobre todo) y hueso, unos carnívoros, otros hervíboros -estos son los más complejos-, y algunos omnívoros. (Léase el metamensaje, por favor y compárese son artículos pasados. Echar vistazo más abajo a "El perro y la M").

Pero una de las cosas que puedo «autorescatar» de esta forma natural mía al escribir, es el impulso que esto genera en el otro.

Es agradable recibir comentarios. Pero más agradable aún, para mí, es generar un impulso en un tercero, y mejor aún si no le conozco. Eso es valioso. Yo me siento contento con que la gente me lea, (el contador de visitas de mi página crece a ritmos distintos, pero avanza; en un año y medio va por los treinta tres mil lectores, -para muchos será poco, para otros bastante, pero algo es algo dicen-). Pero, lo más rescatable, es este generar impulsos. Me explico.

Que a uno lo lean, (soporten, aguanten, se enriquezcan, o despotriquen -usen el término que quieran-) eso ya es bastante. Pero lo que es mucho más valioso para mí, es que a uno le respondan. Eso es un «plus» adicional que mucho dice de quien escribe. Porque se está dando la comunicación, se está generando una respuesta en el otro, y se está tocando alguna fibra que hace que un salga un impulso. (Porque por lo general la gente no tiende a responder demasiado).

Entonces, bajo esa lupa, yo no sé «si la hago», «si no la hago», como dice alguien por ahí, o «si soy maduro, o inmaduro» como alguien que parece me conoce demasiado lo comenta también. Tampoco la idea es darle demasiado importancia a lo poco importante. Porque «veganadeces» a parte, siempre hay que seguir. Solo que ahora soy yo quien siente el impulso.

Lo que sé es que soy feliz. Solo eso. Y más feliz que mi artículo "El perro y la M" siga causando la sensación que causa, ¡¡¡hasta ahora!!! (Que me hacen sentir importante eh?). Entonces, ese artículo creo que merece algún premiecillo por ahí. (Seguro alguien me hará llegar algún presente). Es que donde saca tanta roncha entre algunas comunidades, asociaciones -hervíboras sobre todo- individuos en solitario, de a pie, que, según mi punto de vista, no saben leer, algo debe tener dicho texto. Creo que los hervíboros, y algunos omnívoros, saben descifrar los códigos escritos, las palabras que cuando se juntan las letras de un abecedario forman, pero de lectura, o mejor dicho de comprensión de lectura, como que algunos me dan entender que a veces falta. O quizá es todo lo contrario, yo no sé escribir. Esto es lo más probable. Snif, snif.

Si es lo segundo, pues tengo entonces una gran e inmensa fe en mi mismo. Eso también es rescatable. Porque las entrelíneas creo que algo dicen. Siempre hay que ver más allá. Leer con calma, no a la volada -como estos tiempos cibernéticos nos lo quieren exigir-, no dejarse guiar por comentarios de terceros, y sobre todo, sobre todo ser feliz. Ser feliz dando lo que uno pueda dar. (Si algo puede dar). Lo mejor de sí sobre todo. Y como decíamos, -hay que ser redundante en esto-, «No hay que darle importancia a lo no importante». (No lo he hecho en buen tiempo, hoy tengo ganas de hacerlo. Me han generado un impulso).

Pero bueno cada cual es libre de opinar lo que quiera, para eso he creado este blog, y ha funcionado. Ha sido un éxito escribir, que me lean y sobre todo que haya "generado impulsos". Agradezco a todos, -hervíboros incluídos, son los más preciosos del planeta. ;) -. Pero fiel a mi sentir, seguiré para bien o para mal (mala comprensión de otros), escribiendo cada vez más.

Viene a mi mente, no sé porque extraña -o clarísima- asociación, aquella célebre frase, (y no se me ofendan porfa, que va con todo el cariño del mundo, -léase, léase con afecto y con muchas entre líneas y con verdad sobre todo-), esa frase que la aprendí de esta admirable mujer, Angela Vallvey, quien la sacaba de una película de Clint Eastwood "las opiniones son como los culos, todos tenemos uno".

Un abrazo,

Pablo

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