"Es el Harry Potter para adultos" lo definió mi cuñada en la cena navideña cuando alguien preguntó si habían leído el libro. Y por muy peyorativo que parezca creo que algo de verdad hay en esa sardónica frase. Recordé por supuesto la saga de Rowling, altamente creativa y abismal en comparación con Brown, pero hice un escueto balance, y concordé en parte con mi cuñada: "Es el Harry Potter para adultos".
Luego de soplarme las más de quinientas hojas de esta novela, sentí lo que ya me había vaticinado mi tío sabihondo (ese tío que todas las familias tienen, y que en algunas son especies en extinción), con ese aire sapiencial y ese "yo nací primero" que de niño siempre me repetía, levantando la ceja detrás de sus gruesos espejuelos: "un embuste". No voy a negar que la lectura fue ágil, y que por momentos hay un encanto por saber qué es lo que vendrá, pero el final, no tiene ese sabor. El final, me hizo recordar cuando algún curioso habría el horno de mi madre, y a todos nos fregaba el festín. Entonces pensé en mi abuela y sus dichos tan práticos y certeros en cada momento: "salida de caballo y parada de burro".
Recordé incluso cuando me encontré en la calle con Patricia, una vieja y loca amiga que andaba -y parece que continúa aún- en la onda esotérica. Una cosa es leer una novela, disfrutarla, apreciarla, quizá exagerando la cosa, si nos parece buena, tomarla como arquetipo para lo que querramos, pero de ahí, a hacerle todo un culto (y no hablo de un culto marquetero) sino un culto justamente "espiritual" me pareció medio jalado de los cabellos. Ella, Patricia con los ojos como platos y medio desorbitados, y susurrando para que nadie nos oyese (¿pero quién nos iba a oir parados en la avenida javier prado, con todo el bullicio del embotellamiento de las siete de la noche?), y como si fuera una pontífice me dijo: "la verdad se está dando al mundo...", luego añadió: "Estamos en los tiempos en que todo empeorará, y por ello la verdad debe ser mostrada... Este libro es ESA verdad!". No sabía si despedirme automáticamente, o compadecerme de ella, o volverme esotérico. Opté por lo primero.
Luego cuando vino mi amigo desde Nueva York, el Padre Rolando, a visitar uno de "esos pobres países latinoamericanos" (donde dicho sea de paso encuentra la riqueza que en ninguna otra parte del mundo hallará) y vivir la vida cómoda y placentera en algún hotel de lujo limeño. Mientras departíamos un suculento almuerzo, todo sacramental comentó: "No leas eso hijo mío... No contamines tu mente, con fábulas y engaños".
Finalmente cuando el libro cayó a mis manos, mi madre, (mi madre redentora, mi Isis peruana, esa madre dadora tan feminista, esa Magdalena concreta y real), la Frau Eva con la que la vida me ha bendecido, me dijo con convicción: "No te va a impresionar, pero tiene mucho de verdad, y mucho de falsedad".
Con tantos comentarios diversos, intenté no hacerles caso a ninguno y decidí saber qué hay detrás de tanta polémica, de tanto bullicio, de tanto lío por tantas partes. Entonces comencé a leerla. Sinceramente, a diferencia de todos los que me han comentado, se me hizo un poco pesado el inicio, y le costé a Dan Brown, atraparme con el arte de la palabra. Luego a fuerza de virtud, leí todo el libro de un tirón, como ya todos me lo habían dicho.
Si bien una novela es un género literario, el autor se ampara para mediante el género expresar lo que no puede de otro modo. Y este ardid, es la escencia de los novelistas. Pero el embuste viene, no porque se quiera contar de modo mágico algo, sino que se nos quiera hacer creer algo que a leguas no lo es. Personalmente, mi madre tenía razón: cuando has crecido sabiendo que la Mona Lisa no es un inmenso lienzo de cuatro metros de largo por cinco de ancho (como lo creía mi primo Luchito), cuando te han enseñado que en el cuadro de la santa cena, hay una mujer incluida; cuando alguna vez te has enterado de los bestiales concilios ecuménicos, del cambio del sábado por el domingo, y por cultura general aprendiste que los papas son los que más cerca del infierno están, ya no te llama la atención que venga Danny, y te comente una serie de eventos "reveladores" a modo de un capítulo del super agente 86.
El meollo es el de siempre, la tan perversa ignorancia que nos engaña, y hace que nos estafen. Y que es el mal perpetuo a combatir.
Para muestra -explicaré- un botón: (SOLO UNO, el resto ustedes los hallarán)
En la página 163, Brown nos da a entender que el verso de Job 38:11 contiene (solamente) seis palabras: "LLEGARAS HASTA AQUI, NO MAS ALLA".
Esto es una mezcla de error y verdad, que a mí, me parece garrafal, y astutamente engañador. Como siempre no hablo de descubrir la verdad, sino de saber si lo que se dice es cierto o no.
Dependiendo de la versión, el verso de Job 38:11, NO contiene (solamente) seis palabras. Contiene por lo menos más del doble. Mínimo quince. Aquí hago una transcripción literal de dos versiones:
"Y dije: Hasta aquí llegarás, y no
pasarás adelante,
Y ahí parará el orgullo de tus
olas?"
(Job 38:11, Versión Reina Valera, 17 palabras)
"¿O cuando le dije: 'Sólo hasta aquí
puedes llegar;
de aquí no pasarán tus orgullosas
olas' "
(Job 38:11, Nueva Versión Internacional, 16 palabras)
Como vemos el verso de Job 38:11 No contiene solamente seis palabras. (Que es lo que Dan Brown, no dice textualmente pero sugiere a diestra y siniestra por buen tiempo). Y eso sin contar de la connotación que le da al texto. Eso sí ya es aberrante. Da a entender que su famoso "LLEGARAS HASTA AQUI, NO MAS ALLA", es una afirmación divina. Cuando lo que es, es un cuestionamiento (una pregunta) de Dios hacia Job, como diciéndole "¿Job tu eres capaz de decirle al mar llegarás hasta aquí nomás?". Eso es lo que dice el verso de Job 38:11. Brown, en su libro, bajo el amparo (probablemente) del género literario de la novela, nos da a entender que Job 38:11 es una afirmación a modo de sentencia de solo seis palabras. Craso error. Pero válido para el género, si es que queremos crear un universo diferente, como lo hace Brown.
Así como este detalle, hay algunos más. Como que Eva comió una manzana ¿?, o que Noé era albino ¿?, entre otros. No cuestiono la ideología del libro, o la exacerbada creencia (que puede ser cierta, no lo dudo, y de eso no voy a hablar porque entraría en dilemas existenciales y de credo que nunca terminaría) del rol de la mujer, y toda la onda feminista. Pero sí reconozco, que me parece creativa la manera de mostrarnos su historia, y como decíamos con mi maestro en el teatro: "Eso es una buena idea mal ejecutada" (Aunque ni tan mala, si lo vemos desde el lado marquetero, publicitario, y pecunario! Eso sobre todo!) Lo altamente creativo al escribir, me dijo alguien alguna vez, es mostrar una verdad de una manera que se confunda con los hechos pero que estos hechos sean ciertos. Y NO es un hecho cierto, que Job 38:11 tiene (solamente) seis palabras. Por ejemplo.
Otra de las cosas que resalto de este libro es la introducción de esta literatura tan light y altamente marketera. Faltaba que dijera algo más o menos asi: "Bezu Fache caminaba con sus zapatillas nike y fumaba un cigarrillo hamilton porque los camel se le perdieron, para olvidarse la sensación del frío que le recordaba un cooler frigidaire". Es cierto que la literatura tiene tantas manifestaciones, pero por otro lado también es un signo de la época, esto de ir banalizando todo. Pero eso sí, sigo pensando que algo de razón tenía mi cuñada y de hecho mucho mejor es la saga de Rowling.
No obstante hay frases interesantes, (que entre tanta mezcla ya no sé si serán ciertas!) también hay agilidad, buen uso de las incógnitas, (claro que si nunca en tu vida has oido de la serie de fibonacci, de hecho pensarás que estás ante un profeta moderno), detalles reveladores de los personajes a medida que la novela avanza, y una construcción muy básica de los mismos. Pero tiene su gracia el libro, hay que reconocerlo. Una de las mejores cosas, es algo que Brown, dice que dice Leonardo y con esto me despido, esperando tu sincero y directo comentario:
«La cegadora ignorancia nos confunde.
¡Oh Miserables mortales, abrid los ojos!»
Leonardo Da Vinci
(Pag 287)
P.D: En otro comentario, hablo sobre lo que tanto están esperando, y ni siquiera he comentado: el sexo! que tanto ronda en este libro y vende! Eso será para la segunda parte, si es que es necesario. ¿qué opinas?